No deja de correr en mis venas,
ese río del que nadie recodará,
todo por morir en la miel de tu ventana,
donde los ojos del alma dejan su esencia,
quizá allá en la eternidad donde nadie llega,
éstas palabras provoquen una unión química
con tus labios y los mios trascendiendo ,
violando las leyes mas absolutas del tiempo,
cuando desperté
ella nunca estuvo ahí.
Gruego..

1 comentario:
jejeje.
Interesante lectura.
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