Nocturnidad, hoy eres una imagen del ayer,
Te extiendes por una cadencia de recuerdos,
susurras tantas voces, cuadrafónicas,
provocas un eco de hemisferios en años luz;
Eres tan sólo una estrella fugaz, y perdida
Cierro los ojos, y es un cabildo, Venerando
a un dios que lo llamé por tu nombre,
con una oración, mas bien una blasfemia,
todo por rendir culto entre tú y yo, muertos,
castigado, con los que nunca nacieron.
Quería yo dejar que la salvación me librara del mal,
elevé una tradición de palabras entrelazadas en una nube,
imágenes y deseos que trascendían invocados en mi corazón
hasta que una brecha existencial abrió el camino dinámico,
por el cual agonizando está el cansancio de mis pasos.
Niña, te conocí en la revolución mental,
buscando el alivio de Mi Soledad, infame,
Mi amante, eterna silenciosa, triste, dolida,
y vos, creada como una la ilusión lejana, distinta,
Propones diariamente una razón para morir.
GrUeGo

1 comentario:
Lo leo y quiero orar... que los astros y las deidades femeninas que nos mueven y se convierten en inercia, nos procuren un suave fin. Amén.
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