miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Día En QUe Me SuMerGi eN uN oCeAno



Veo su esencia, su voz de invierno,
me emociona acercándose, tan ausente,
me dormí en su silencio, en su distancia,
el día en que me sumergí en un océano.

Tan ausente, muda, linda, impenetrable,
de ella se derivan manojos de inalterable soledad,
que la melodía de su voz hace palpable la felicidad,
es solo un pequeño sueño que duerme y duerme;

Acá, tan solo veré libertad, brisas, naturalidad,
tan lejana, tan distante, verla reír, como un retrato,
desde aquí observo con detalle el dibujo en sus manos,
con la ternura de amarla eternamente, y en silencio.

el gran silencio que conmovió la noche.

GrUeGO

4 comentarios:

jipiboi dijo...

bellas letrs como siempre amigo, bellas letras...

Anónimo dijo...

:-) lindo,, amigo!

G.Dragonowski dijo...

es muy bonito, bonito, pero que muy bonito, maestro...aún siendo muy triste...es triste amar en silencio

David Astronauta dijo...

El silencio, la admiración de las líneas y los colores... la soledad y la distancia... y al final todo se conjuga en tristeza.